Metalistería

Ramas y Técnicas

Metalistería

En tiempos prehispánicos, el manejo de metales era francamente limitado y, aunque con metales preciosos como oro y plata se obtienen objetos de magnífica calidad, no fue hasta la llegada del viejo mundo que se empezó a trabajar con metales y sus técnicas, tanto de forma artesanal como semi-industrializada. 

Este oficio tiene sus orígenes en Oriente, y alcanzó un grado altísimo de perfección con la cultura Árabe. Es una rama de suma importancia, ya que abarca creaciones que van desde un simple farol, hasta la elaboración de costosos cuchillos, campanas y esculturas, sin olvidar el trabajo de joyería que se elabora con metales preciosos. Su manejo requiere de experiencia y conocimientos que solo se adquieren con mucho trabajo y asesoría.    

En Jalisco es importante su aplicación en la botonadura del traje charro, personalizándolo con infinidad de elementos, desde iniciales hasta logotipos o animales. Primero se realiza el diseño, para posteriormente elaborar el molde en cera y proceder a la fundición en diversos materiales, desde la alpaca hasta la plata fina y el oro. También se utiliza en algunos accesorios para las sillas de montar.

Cuchillos

Cuando en Jalisco se habla de elaboración artesanal de cuchillos, resuena inmediatamente el municipio de Sayula al oriente del estado. Esta población es famosa por los cuchillos que ahí se realizan, considerados no solamente tradicionales instrumentos de corte, sino verdaderas obras de arte.

Ahí se elaboran desde navajas hasta espadas de colección. Sus aceros y su decoración tienen fuerte reconocimiento entre los coleccionistas de estos objetos, porque no son solo los objetos per se, sino los adornos e incrustaciones que se realizan para engalanar estas piezas artesanales.

Repujado

El repujado, campo fértil para los artesanos mexicanos, es un oficio antiguo que ha sido utilizado en varias culturas con gran maestría y algunos países han logrado una sofisticación deslumbrante. 

Es una técnica “sencilla” que requiere de cuidado y paciencia. Consiste en elaborar un dibujo en algún soporte rígido (madera, cuero, metal) y se realza con cera u otro material moldeable, dejando algunas partes ligeramente alzadas, las cuales al encimárseles algún metal delgado y maleable, se aprisionan empujando con un buril o punzón para dejar el dibujo de cera alzado gracias al calor que genera la fricción del mismo. Podemos encontrar a los principales artesanos de esta técnica en Tonalá y Tlaquepaque.