Talabartería

Ramas y Técnicas

Talabartería

Este oficio de indudable influencia árabe consiste en trabajar sobre el cuero o con el cuero de diversos animales, teniendo como origen el talabarte, cincho o cinturón que se utilizaba para portar la cimitarra o sable. Siempre que se habla de talabartería se hace referencia a implementos que se utilizan para los animales, especialmente el caballo. Por su parte, se habla de marroquinería cuando el uso de los mismos está destinado para el humano. 

Es un oficio con gran reconocimiento en todo el mundo por su influencia en los resultados de las labores agrícolas, en la doma y monta de equinos y, sin lugar a dudas, para reflejar el nivel socioeconómico del portador. Monturas, implementos, trajes y fundas eran elaboradas para adornar los caballos y demostrar el poderío del propietario. En la actualidad, la marroquinería es considerada un elemento de lujo, ya que conlleva usar cada día pieles de animales exóticos de una manera irracional y poco sustentable.

El centro de la República y, especialmente el Bajío, son regiones famosas por sus trabajos en talabartería. En el estado de Jalisco, un municipio conocido por esta actividad es Colotlán, que cuenta con varios talleres de talabartería en los que se elaboran diversos productos a mano. Sin embargo, esta actividad no es exclusiva de este municipio, ya que en Lagos de Moreno, Cocula y en el Área Metropolitana de Guadalajara también se pueden encontrar talleres que elaboran estos productos de forma artesanal debido a la popularidad en la Charrería de la región.

Cincelado

Dentro de la talabartería tiene un uso muy extendido el cincelado, un trabajo muy fino que se lleva a cabo con pequeños cinceles con los que se va “grabando” o “dibujando” a partir de pequeños golpes, dejando una huella o volumen y generando sombras con las que se logra una sensación de tercera dimensión en el cuero.  

También en Colotlán este oficio está ampliamente desarrollado con la creación de gran cantidad de diseños, contando con usos diversos y adaptándose a las necesidades que el mercado va requiriendo, cumpliendo de esta forma una de las condiciones irrenunciables del arte popular: evolucionar y adaptarse.

Piteado

Al hablar de piteado es necesario hacer un alto obligado para reconocer un oficio ligado a la talabartería y a la marroquinería. 

Su proceso es de compleja elaboración, ya que se usa la resistente fibra de una cactácea, el Agave Americana, de donde se extraen sus fibras, la Aechme Magdalenae, que se tuercen para generar un hilo que será la línea para resaltar los dibujos que se bordarán en el cuero, los cuales se irán enriqueciendo con diseños de flores, animales, grecas precolombinas y greco-romanas, con una clara tendencia a complementar la indumentaria del Charro, de ahí su gran popularidad en las regiones donde la charrería es una manifestación netamente mexicana y popular.